A septiembre le pido mucho. Le pido volver a disfrutar de las noches sin mirar el reloj, de esas cenas que empiezan con una copa y terminan convirtiéndose en uno de esos recuerdos que sabes que vas a guardar durante mucho tiempo.
Le pido citas de colección, planes con amigas, conversaciones que se alargan y lugares que tengan algo especial. Y creo que he encontrado uno que reúne muchas de las cosas que le estaba pidiendo a este mes.
Se llama Bambuu Mallorca y está situado en Passeig del Mar, en Palmanova, en un espacio que durante años ocupó el querido Modigliani.
Nada más entrar, un precioso jardín nos recibe. Y fue precisamente allí donde comenzamos la noche, con unos cócteles en la mano y esa sensación de que la velada prometía.

Empezar la noche con un buen cóctel
Si algo me gusta de una cena especial es que empiece incluso antes de sentarnos a la mesa. En Bambuu, la carta de cócteles invita a hacerlo.
Probamos Hanami, elaborado con vodka, lichi, sirope de rosas y limón. Fresco, delicado y con ese punto floral que lo convierte en una opción perfecta para empezar.

Pero hubo otro que, además de conquistarme por su sabor, me sorprendió por su puesta en escena: Eternal, con mezcal, piña asada, lima, jengibre y miel. Lo ahuman delante de ti, en la propia mesa. Y sí, reconozco que soy muy fan de esos pequeños detalles que consiguen convertir algo tan sencillo como pedir un cóctel en parte de la experiencia.
Una carta que esconde un pequeño viaje
La propuesta gastronómica de Bambuu parte de la cocina china y de sus diferentes tradiciones regionales, pero lo hace incorporando producto de Mallorca y del Mediterráneo. Y hay una cosa que me pareció especialmente curiosa: su carta no está organizada de la manera habitual.
Los platos se dividen por elementos: Madera, Agua, Metal, Tierra y Fuego. Y, para terminar, encontramos Cielo, donde se encuentran los postres.
Me parece una forma preciosa de presentar una carta porque hace que elegir qué comer se convierta también en parte del recorrido.
Y si hay alguien que sabe cómo llevar toda esta idea al plato es Stevie, el chef de Bambuu. Lo conozco desde hace muchísimos años, de otros proyectos, y siempre he pensado que es un artista en la cocina. Pero, más allá de su talento, es una persona muy especial. Por eso, volver a encontrarme con él y descubrir lo que está haciendo en Bambuu tenía para mí un significado todavía más especial.
Empezamos por los pequeños bocados
Nuestra cena comenzó con una selección de dim sum artesanales, preparados cada día en el restaurante. Probamos gyozas de champiñones y verduras, de pollo y maíz dulce, de ternera y cebolla caramelizada, de pato con salsa hoisin y unos delicados xiao long bao de cerdo. Si tengo que quedarme con una, lo tengo claro: la de pato.

Aunque quizá lo más justo sería decir que, si vienes, pruebes varias. Porque precisamente ahí está parte de la gracia de una carta como esta: compartir y descubrir.

También probamos una ostra Gillardeau con ponzu de yuzu, chile y caviar. Un bocado fresco, intenso y con ese sabor a mar que parece resumirse en un solo instante.
Y después llegó el sushi
Aquí tengo un problema: no podría elegir sólo uno. Probamos diferentes piezas y todas tenían algo que hacía difícil decidirse por una favorita.
El pescado estaba cortado a la perfección y prácticamente se deshacía en la boca. Pero lo que más me gustó fue el equilibrio entre los ingredientes: las diferentes combinaciones de sabores se acompañaban, pero ninguno terminaba invadiendo al otro.

Y cuando hay una buena materia prima detrás, creo que no hace falta mucho más.
Cuando el producto local se encuentra con Asia
La carta continúa con platos como el pollo al curry, elaborado con pollo de corral de origen local, glaseado de char siu y terminado con su aderezo de curry.

Y llegó uno de esos platos que entiendo perfectamente que sean un imprescindible de la casa: la ternera caramelizada con soja. Solomillo de ternera premium acompañado de shiitake, pak choi y espárragos, terminado con una salsa de soja caramelizada.
Realmente delicioso.
De esos platos que pruebas y piensas: ahora entiendo por qué es uno de sus platos estrella.
Una buena cena también necesita una buena copa
Y si septiembre me pide brindis, Bambuu también tiene con qué hacerlo.
Su selección de vinos es realmente maravillosa y acompaña perfectamente una propuesta gastronómica pensada para disfrutar sin prisas.
Porque al final, para mí, el verdadero lujo no tiene tanto que ver con lo material como con poder sentarte en una mesa, pedir una buena botella, compartirla con alguien que quieres y tener tiempo para disfrutarla.
Cuando la cena todavía no ha terminado
Una de las cosas que más me gustan de Bambuu es que la experiencia no termina cuando llegan los últimos platos. Hay música y Dj, movimiento, espectáculo y un ambiente que hace que la noche tenga diferentes momentos.
Es de esos lugares en los que puedes empezar tomando un cóctel tranquilamente en el jardín, sentarte después a cenar y terminar pensando que todavía es demasiado pronto para irte.
Y sí, también dejamos sitio para el postre. Terminamos con Lotus Banana, un plátano frito crujiente con caramelo salado de miso y coco, acompañado de helado de canela.

Un final dulce, diferente y perfecto para cerrar el recorrido por ese último elemento de la carta: Cielo.
A septiembre le pido más noches así
Creo que, si tuviera que resumir lo que busco cuando salgo a cenar, sería bastante sencillo.
Le pido a septiembre lugares que me hagan disfrutar, comida que me sorprenda, conversaciones que no tengan prisa, una buena copa, música, risas y momentos que merezca la pena recordar.
Le pido también personas especiales.
Y volver a encontrarme con Stevie, después de tantos años y tantos proyectos, ha sido una de esas pequeñas casualidades bonitas que no estaban en mi lista de septiembre, pero que me alegro muchísimo de haber encontrado.
Así que sí.

Bambuu Mallorca, me has hecho muy feliz.
BAMBUU
📍Passeig del Mar, 2 · Palmanova, Mallorca
🕕 Todos los días, de 18:00 a 02:00 h
📞 Reservas por WhatsApp: +34 681 137 567
