Los avances de la tecnología aplicada a la estética han dado pasos agigantados. Hoy es posible trabajar diferentes zonas del cuerpo, mejorar la firmeza de la piel o tratar la apariencia de la celulitis sin necesidad de pasar por quirófano y, en muchos casos, sin tener que hacer un paréntesis en nuestra vida después de cada sesión.
Y esto, teniendo en cuenta el ritmo que llevamos, es una auténtica ventaja. Poder acudir a un centro, realizar un tratamiento en cabina y continuar después con nuestra rutina habitual hace que cuidarnos resulte mucho más sencillo.
Dentro de los tratamientos estéticos corporales encontramos opciones muy diferentes. Algunos están pensados para mejorar la firmeza, otros para trabajar la celulitis o la grasa localizada y otros para mejorar la textura y el aspecto general de la piel.
Pero ¿cuáles son los más interesantes? Os hablo de mis favoritos por mi experiencia y conocimiento, me gusta estar al tanto de las novedades en el mundo de la belleza.
INDIBA, una de las tecnologías más conocidas
Si hay una tecnología que se ha hecho un nombre dentro de la estética avanzada, esa es INDIBA. Se trata de una radiofrecuencia que trabaja a 448 kHz y que puede utilizarse tanto en tratamientos faciales como corporales. En el cuerpo, se emplea para mejorar la firmeza y el aspecto de la piel, así como para trabajar celulitis y grasa localizada.
Una de las cosas que más llama la atención es que el tratamiento no busca únicamente mejorar la apariencia exterior. La energía actúa sobre los tejidos y puede favorecer procesos relacionados con la circulación y la producción de colágeno y elastina. En términos sencillos: se trabaja desde dentro para conseguir que la piel se vea mejor por fuera.
Puede aplicarse en zonas como abdomen, brazos, piernas, glúteos o caderas. Y también tiene aplicaciones en rostro y cuello, donde puede ayudar a mejorar la firmeza y el aspecto de la piel.
Además, es un tratamiento no invasivo y no requiere tiempo de reposo después de la sesión. Personalmente os cuento que es un tratamiento muy agradable.

Evocare, otra opción para reafirmar y remodelar
Evocare también utiliza radiofrecuencia, aunque su tecnología es diferente a la de INDIBA. Se basa en hipertermia capacitiva y resistiva y está indicada, entre otras aplicaciones, para tratamientos de reafirmación, remodelación corporal y mejora del aspecto de la celulitis.
Una de sus particularidades es la forma en la que se aplica. El profesional puede trabajar con unos manguitos conectados al equipo, de manera que sus propias manos participan en la conducción de la energía. Esto permite combinar la aparatología con el trabajo manual durante la sesión.
¿Y qué zonas se pueden tratar? Puede utilizarse en diferentes áreas corporales y también en zonas como el cuello, la papada o el escote, que muchas veces dejamos en un segundo plano cuando pensamos en cuidar nuestra piel.
Lo interesante de Evocare es precisamente que permite trabajar sin cirugía y sin un postoperatorio. Se realiza en cabina y está pensado para incorporarse fácilmente a la rutina, siempre después de que un profesional valore si es adecuado para cada persona.
T-Shape, cuando se combinan varias tecnologías
T-Shape es otra alternativa interesante para quienes buscan trabajar diferentes aspectos de la silueta. Su principal característica es que combina varias tecnologías en un mismo tratamiento, entre ellas radiofrecuencia, láser de baja intensidad y vacumterapia o masaje subdérmico. Algunas versiones de la plataforma incorporan además otras tecnologías.
¿Para qué puede utilizarse? Principalmente, para trabajar aspectos como la grasa localizada, la celulitis y la flacidez, además de ayudar a mejorar el aspecto general de la piel.
La combinación tiene una ventaja evidente: permite abordar diferentes necesidades en una misma zona. Mientras la radiofrecuencia se orienta a mejorar la firmeza y elasticidad, el masaje mediante vacío puede favorecer la circulación y el drenaje, y el láser se incorpora a protocolos destinados a trabajar la grasa localizada.
Por eso puede resultar especialmente interesante en zonas como abdomen, muslos, caderas o glúteos.

¿Se notan los resultados desde la primera sesión?
Esta es, probablemente, una de las primeras preguntas que nos hacemos cuando pensamos en cualquier tratamiento corporal.
La respuesta depende mucho de la tecnología, de la zona que se trate y de las características de cada persona. En algunos casos pueden apreciarse cambios desde las primeras sesiones, pero eso no significa que una única visita vaya a conseguir el resultado final.
Lo habitual es que el profesional establezca un protocolo de varias sesiones. Y aquí hay algo importante: no todos necesitamos el mismo número de tratamientos.
Una persona puede necesitar trabajar principalmente la firmeza, mientras que otra puede estar más preocupada por la celulitis o por una zona concreta con grasa localizada. Por eso, el número de sesiones y la combinación de tecnologías deberían determinarse después de una valoración.
También es habitual plantear sesiones de mantenimiento cuando se ha conseguido el resultado deseado. Al fin y al cabo, cuidar el cuerpo no debería entenderse como algo puntual.
La combinación de tratamientos puede ser la clave
Quizá uno de los aspectos más interesantes de la estética corporal actual es que no siempre tenemos que elegir un único tratamiento.
En determinadas ocasiones, combinar diferentes tecnologías puede ser una buena estrategia para abordar varias necesidades a la vez. Por ejemplo, se puede trabajar la firmeza de la piel y, al mismo tiempo, mejorar el aspecto de la celulitis o favorecer el drenaje de una zona.
Pero eso no significa que cuantos más tratamientos hagamos, mejor. Al contrario: la combinación debe tener un sentido y estar adaptada a cada persona.
Por eso es tan importante realizar primero una valoración profesional. Antes de decidir qué máquina utilizar o qué protocolo seguir, conviene conocer el estado de la piel, qué queremos mejorar y qué tratamiento puede ser realmente adecuado.
En Madrid encontramos centros especializados en este tipo de aparatología, como The Secret Lab, que cuenta con diferentes propuestas de tratamientos corporales.
Cuidar nuestro cuerpo sin pasar por quirófano
Los tratamientos corporales sin cirugía han evolucionado mucho y hoy ofrecen alternativas para quienes quieren cuidar su silueta sin someterse a una intervención.
INDIBA, Evocare y T-Shape son sólo algunos ejemplos de las posibilidades que existen. Cada tecnología tiene sus características y puede estar indicada para objetivos diferentes, desde mejorar la firmeza y la textura de la piel hasta trabajar la apariencia de la celulitis o la grasa localizada.
Y quizá esa sea la idea más importante: no existe un tratamiento universal que sea el mejor para todo el mundo.
La tecnología es una herramienta, pero el verdadero valor está en saber qué necesita cada persona y cómo plantear el tratamiento. Una buena valoración, expectativas realistas y un protocolo personalizado son, al final, la mejor combinación para conseguir resultados naturales y acordes con nuestro cuerpo.
