Desde siempre o por lo menos desde que la que me peino soy yo y empecé muy pronto, he estirado mi pelo sin dejar que asomaran mis rizos.

Y fíjate que luego viendo Sex and the city, lo que más me gustaba de Carrie, era su melena de leona. En cuestión de pelos, nos pasa como con casi todo, siempre queremos lo que no tenemos. El caso es que en los últimos tiempos, no es que esté cambiando, es que estoy dejando salir a mi lado más desenfadado y gamberro y me he cansado de ir siempre perfectamente peinada o más bien, dejar de hacer cosas que despeinan.

Quiero vivir despeinada.

Así que le voy a dar la oportunidad a mi pelo (ya era hora después de 40 años) de ser como es, sin recatos y sin normas ¡hola rizos!

No es que tenga una melena excesivamente rizada, pero sí ondas que se multiplican si aplico productos o difusor. La idea de llevar el flequillo ondulado, con un corte que permita que mis remolinos estén cómodos, que es voy a decir, me suena muy pero que muy bien. Además todo tan años 80, todo tan vintage, tan yo… Además con este corte, puedo recogerme el pelo y hacerme una gran variedad de peinados porque no limita a llevarlo sólo de una forma.

En invierno, me gusta llevar el pelo liso porque me aguanta perfecto varios días, pero en verano, con la humedad de Mallorca, parezco un Gremlin antes de salir por la puerta y para evitar eso, al final termino siempre con el moño y estoy ya cansada. En este momento de mi vida, el moño no me representa, yo quiero ser una leona.

Me apunto al Curly Bangs Hairstyle  y he seleccionado estas fotos para tomar como referencia que comparto con vosotras si estáis en la misma situación.

Fotos: Pinterest

*En este enlace puedes ver el origen de cada una de ellas.