El próximo viernes 9 de febrero, es para mí, un día especial, ya que un proyecto con el que jugaba desde que tengo uso de memoria, se va a convertir en algo más que un juego. Una cosa os digo, lo que no va a pasar nunca es dejar de divertirme con ello… ¡Tengo algo que contaros!

body y blazer: PULL & BEAR, falda: MANGO, botas: MARYPAZ, gorra: Stradivarius, reloj: André Belfort, pendientes: Aurora Vega SHOWROOM

La moda me ha interesado desde bien pequeña. Cuando empecé en el instituto no es que tuviera mucho dinero para gastarme en ropa, en casa éramos tres y mi madre era ama de casa, sólo entraba el sueldo de mi padre y os voy a decir una cosa, le agradezco mucho que no me faltara nada de lo verdad importante (ella y su tiempo) y no me sobrara nada de lo que en realidad, no importa: cosas materiales. Mis adquisiciones se limitaban a los regalos de cumpleaños, Reyes Magos y herencias. Yo hacía mía cada revista de moda que caía en mis manos y moría por toda la ropa que veía en ellas. Como no podía hacer un shopping como el que me gustaría, buscaba prendas similares a las de las revistas en el armario de mi madre. Antes, todo mundo guardaba la ropa de toda su vida ¿verdad? y era una maravilla, sobre todo porque la calidad de las prendas permanecía prácticamente intacta. Otras veces le tocaba al de mi abuela, la mezcla de prendas clásicas y otras de Ibiza de los 70 (ella era de allí) me volvía loca y podía pasarme toda la tarde probándome y mirándome en  el espejo. La locura total se desataba en verano, los pasaba en Ibiza y más que la playa o jugar a las princesas en el bosque, mi pasatiempo preferido era perderme en el desván de la casa de campo, donde mi madrina tenía ropa de los años 20, 50 y 70, ganchillo, flecos, cuero, que sí, que si el estilo bohemio es con el que siento más identificada, la culpa es de ese desván. Mi bisabuela y todas sus hijas, fueron modistas, así que os podéis imaginar de donde me vienen esta pasión por la moda. De esta forma, llevaba prendas tendencia sin gastar dinero y me di cuenta de algo: la ropa vintage es única y puede que lleves algo similar a lo que se vende en las tiendas, pero nadie lleva la misma prenda que tú.

Así que desde los 14 años, soy fan de la ropa vintage y mi amor por ella va en crescendo. Con el tiempo he aprendido a valorarla no sólo por vestir de diferente forma, sino por su calidad, sus acabados a mano, sus tejidos…

Hace ya 8 años, cuando di por finalizada mi carrera con Jefe de Sucursal en Inditex, una de las cosas que rondaban mi cabeza era abrir una tienda de ropa vintage, pero el volver a horarios establecidos no me hacía mucha ilusión, precisamente una de las cosas por las que dejé de ser encargada de tienda, era por los horarios partidos. Sí, podría tener a alguien trabajando en la tienda, pero como decía mi abuela «quien tiene tienda que la atienda» y si voy a montar un negocio, quiero algo a lo que dedicar mi tiempo y que no me robe vida. El primer año de mi nueva vida, tuve un showroom, donde en un principio vendía ropa nueva y vintage, esta segunda, fue desapareciendo poco a poco, ya que vendía más el primer tipo y tenía que aprovechar el tirón, pero tenía claro que volvería a mi querido vintage.

Todo esto para contaros que en menos de un mes, inauguro tienda online de ropa vintage, Ragairo y que para celebrarlo, OD Port Portals me ha brindado la oportunidad de hacer un desfile en su evento BURGER MEETS GIN del próximo viernes 9 de febrero.

La banda sonora al evento la pondrá mi gran amigo Nacho Almagro, así que bailaremos como nos gusta. Las plazas para cenar son limitadas, así que si tenéis pensado venir, no tardéis en hacer la reserva. La entrada es gratuita, así que a todos los que apetezca, estáis más que invitados.

En Ragairo vintage podrás encontrar prendas de antes, pero que parecen de ahora. No se trata de disfrazarse de otras épocas con ellas, sino de artículos únicos para personas que aprecian lo diferente.

¡Os espero!