Esta mañana, ya os comenté vía FACEBOOK, que estaba preparando una entrada con recetas para echaros un cable con la operación bikini y os comentaba también que en mi caso, me lo he tomado a pecho y voy a por la operación TANGA! jaja ¿vosotras?

No hay conversación entre mujeres estos días en la que no se hable de los métodos que se utilizan para este fin y es que a todas (y a TODOS, porque ellos también! no nos vamos a engañar…) nos entran las prisas en el último momento para lucir divinas cuando toca quitarse ropa de encima…

Todos sabemos lo que tenemos que hacer: reducir (en mi caso nada de trigo y arroz, os conté AQUÍ que es debido a mis intolerancias alimentarias) los hidratos de carbono, sobre todo a partir de la tarde; consumir cinco raciones de frutas y verduras al día; nada de grasas y azúcar; cocinar al vapor, a la plancha, al horno… ni por asomo fritos; bla bla bla… el tema es que no lo llevamos a la práctica!

Luego está el tema de que cada dieta es un mundo y mientras las hay que te aconsejan cenar fruta (mi entrenador cada vez que escucha esto se lleva las manos a la cabeza), otras lo desaconsejan totalmente, es más, reducen a dos piezas el consumo diario de la misma y por la mañana…

La famosa DUKAN que achaca su éxito a la elevada ingesta de proteínas, entre ellas la de la leche, mientras otras como la dieta del Paleolítico (a la que en breve le dedicaré un post porque me parece la más acertada) no te dejan probar la leche ni por asomo!

En mi opinión, no hay dos personas iguales y no me quiero repetir mucho, pero ya sabéis que creo el tema de las intolerancias alimentarias es lo que más cuenta y que teniendo esto claro: lo que nos sienta bien y lo que no, lo que  nos hace retener líquidos y lo que tiene efecto diurético en nuestro cuerpo, lo que nos dificulta la digestión y lo que nos ayuda a mejorarla… será mucho más fácil encontrar una DIETA (y cuando digo dieta me refiero a algo permanente, habitual, con lo que no sean necesarias medida drásticas) que nos ayude a conseguir resultados.

Si durante mucho tiempo no habéis hecho esto (como yo!), lo que nos queda es llevar a la práctica todo lo anterior y cerrar el pico! jiji por lo menos hasta conseguir parte de los objetivos…

En mi caso, hay tres casos en los que me cuesta cumplir mi dieta habitual: llegar a casa con hambre sin tener nada preparado para llevarme a la boca, la gula por lo dulce y por otra parte, mi vida social (cena con mis sobris, cumpleaños, tapeos después de trabajar, pasar el día en la playa…)

 

COMIDA RÁPIDA Y SANA

COMIDA CONGELADA CASERA: Antes no era partidaria de congelar comida cocinada, pero ahora… soy fan!

Los guisos de pollo (con verduras, sin patatas) por ejemplo, son ideales porque puedes cocinar una olla y tienes para cuatro días más…

En estos botes, hay salsa boloñesa (a mi manera, porque luego me dice mi amiga Chiara, que es italiana, que no tengo ni idea jajaja a ver si la engancho para que nos la enseñe a hacer como toca). Es una salsa muy ligera, con carne picada magra (me la pican directamente en la carnicería, nunca la compro empaquetada porque tiene mucha grasa), cocinada en wok con unas gotas de aceite, cebolla, ajo y tomate natural, le echo bastantes especias: pimienta negra, orégano y pimentón. Lejos de lo que se cree, las salsas, siempre que se cocinen de esta forma ligera, no son las causantes de que engordemos, sino el aceite de más que utilizamos para cocinarlas, el pan que mojamos en ellas y la pasta con la que las mezclamos.

Hace unos meses me compré en LIDL un robot manual para decorar y cortar verdura, en especial me gusta la opción de hacer tallarines con ella, en mi caso los hago con calabacín y los mezclo con mi boloñesa ligera… buenísimo y te quita el mono de comer pasta.

Este tipo de tallarines, también los hago a la carbonara (también a mi manera que Chiara me va a matar! jaja), salteando un poco de jamón braseado, ajo, champiñones y luego todo mezclado con un huevo batido, porque eso de que la carbonara es con nata es algo que nos hemos inventado los españoles.

Otra de las recetas para las que utilizo la salsa boloñesa es para hacer lasaña, pero sustituyendo las láminas de pasta, por láminas de berenjenas o calabacines (estos últimos me gustan más) a la plancha:

Esta receta va genial para congelarla, antes de empezar, pongo film transparente para que una vez lo saquemos del congelador, no se quede pegada a la fiambrera y sea mucho más fácil desmoldar:

Es muy fácil, luego es solo poner una capa de verdura y otra de salsa, empezando y acabando con las verduras. Para meterlo en el horno, puedes poner unas lonchas de queso light, estará más rico, aunque sin, tampoco está mal.

Yo lo suelo acompañar con cogollos de lechuga. Me gusta este plato porque es perfecto si tienes invitados en casa y no quieres saltarte la dieta.

Por cierto, os quiero aconsejar este aceite, ÚNICAMENTE para CONSUMIR FRÍO, ni se os ocurra calentarlo porque sería perjudicial para nuestra salud, se vende en farmacias y no tiene apenas calorías (apenas 15 por cucharada, una décima parte que una cucharada de aceite normal):

A veces caemos en el error de cenar ensaladas pensando que son ligeras y con el aliño que le ponemos, consumimos más calorías que si nos hubiésemos comido un entrecot o dos! Con este aceite puedes aliñar sin miedo y tiene un sabor casi idéntico al aceite de oliva, compuesto en gran parte con aceite de parafina (si habéis probado la DUKAN ya lo conoceréis)

COMIDA RÁPIDA SANA: De todas formas, si ya estáis cansadas de ensaladas y trampós, igual es hora de empezar a probar con nuevas ensaladas, las templadas, que son grandes desconocidas.

Las de espinacas, por ejemplo, están riquísimas, las puedes utilizar en crudo o ligeramente salteadas (a mí de esta forma en particular, me gustan más) con gambas, tacos de salmón, gulas… y pimiento rojo.

Por otro lado, el trampó, la verdad que yo no me canso de comerlo, el de toda la vida con atún, pero a veces me da por investigar y me salen cosas buenas.

Mezclado con patata (muy poquita, que estamos a dieta!) atún fresco a la plancha y champiñones, espolvoreado con pimentón dulce:

Y otro de anillas de calamar con el pimiento asado… si lo probáis, ya me contaréis… a mí me chifla!

Uno de los platos más fáciles de preparar y que están más ricos, son las tortillas de verduras: champiñones, alcachofas, espárragos, calabacín… incluso para tenerlas hechas y comerlas ente horas:

Y algo que os aconsejo que tengáis es una tapa como esta para cocinar al vapor, no da nada de pereza y tienes cualquier verdura o pescado hecha en menos de cinco minutos. La mía es de IKEA y me costó un euro en rebajas:

VIDA SOCIAL: la vida social no sólo se trata de cuando salimos a comer fuera, sino también de cuando comemos en casa y lo hacemos con gente que no está a dieta.

En mi caso, me cuesta mucho cuando como con mis sobrinos. Normalmente ellos quieren comer hamburguesas o pizza. Cuando me piden hamburguesas, las hago caseras (ídem la salsa de boloñesa con carne picada al momento sin grasa, no empaquetada), a ellos con pan, con todo lo que les toca y yo me lo monto de la siguiente forma: cama de lechuga, tomate, hamburguesa con huevo a la plancha encima o tortilla francesa, cebolla tambíen a la plancha y mostaza. Me encanta, es más, ahora las hamburguesas me gustan así y de esta forma son sanísimas y sin apenas calorías, además si sales fuera a comer y pides tu hamburguesa de esta forma (está claro que ni en McDonalds ni en Burguer King) no es nada complicado que te la sirvan así.

Cuando me piden pizza, a ellos se la hago de las normales y para yo no quedarme con los dientes largos mirando, tengo unas bases siempre congeladas que preparo de la siguiente forma:

Mezclo un yogurt 0 %  con claras de huevo (por cada yogurt, 1 vasito y medio de la misma medida del yogurt de clara) y salvado de avena (los salvados, al tener alto contenido en fibra son más recomendables que cualquier tipo de harina refinada). Tiene que quedar una consistencia parecida a la de la pasta de un crêpe.

En una sartén antiadherente, extiendes una cucharada sopera de la mezcla bien llena y haces un crêpe, cocinándolos por ambos lados.

Esta crêpe será la base de tu pizza, las puedes congelar separando unas de otras con film transparente. Por el lado menos rugoso, añades los ingredientes:

El tomate, que sea natural y si queréis una consistencia parecida a la mozzarella, podéis emplear queso batido 0% HACENDADO (mercadona), que además es de los que contienen menos calorías. La que os muestro es de pavo y piña, la metéis en el horno a temperatura media unos 8 minutos y la verdad que está rica, queda bastante crujiente!

No os quiero decir que esta receta de pizza adelgace, pero cuando ceno pizza normal, al día siguiente peso mucho más y cenando esta, al día siguiente peso exactamente lo mismo… si probáis me vais contado ¿ok?

Ahora que se acerca el verano, empezamos a quedar más después de trabajar, para tomar unas cañas, unos vinos o picotear algo. Os aconsejo pedir: tortillas de verduras, boquerones en vinagre, aceitunas, gambas o calamar a la plancha, jamón serrano (sin pan eh!)

Aunque para que una dieta funcione, de vez en cuando hay que poderse pegar un capricho, en mi caso me permito dos a la semana.

CAPRICHOS DULCES y SANOS: normalmente desayuno unas tostadas de pan de centeno con pavo, pero hay días del mes en los que me apetece dulce y no solo en el desayuno. Mi defensa, preparo dulces sanos para no acabar con un donut en mi boca, o dos, o tres… o cuatro! jajaja

Con la misma pasta que hacemos la base de la pizza, hacemos crêpes dulces, añadiéndoles canela y STEVIA (edulcorante natural con cero calorías del que ya os había hablado y venden en supermercados y herboristerías)

Imagino que muchas de vosotras ya lo habréis probado… a mí me vuelve loca, pero lo tengo más que prohibido, el queso para untar MILKA… una locura!

Pues bien, mi entrenador me ha dado una receta que se le parece mucho y aunque no es ligera del todo, viene genial para mezclar con los crêpes y siempre es mucho mejor que el producto original, por lo menos tiene una tercera parte de calorías.

Tienes que mezclar queso para untar light, con STEVIA, cacao puro y unas gotas de leche:

Y también con la misma mezcla, añadiéndoles pasas, nueces, zanahoria rallada, manzana rallada y levadura, puedes hacer unas deliciosas tartitas de zanahoria, en este caso echándole un poquito más de STEVIA, para que sean más dulces, cocinadas unos 15 minutos a fuego medio en el horno con recipientes de silicona para que no se peguen:

Puedes comerlas como una magdalena o si quieres algo más especial, para tomar café con tus amigas o desayunar con tu chico, mezclas queso cremoso 0% con STEVIA, lo untas por encima y espolvoreas con cacao puro… quedan más apetitosas.

De todas formas, no hay que abusar de estas recetas, sino utilizarlas para reemplazar otras más calóricas cuando la gula nos puede…

OPERACIÓN BIKINI… tampoco está tan mal ¿verdad?

¿os han gustado las recetas?

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